BROTA ROJO. FLUYE.
SANGRE-COLOR.
LOS ÁRBOLES SANGRAN…
… EL TIEMPO SE CONDENSA, SE ESPESA. MADURA ORGANISMOS, DESDE DENTRO.
Y ANSÍA SALIR A LA LUZ, BUSCA AIRE.
TIEMPO-AIRE.
EL TIEMPO SE VA SEDIMENTANDO EN SANGRE, EN ESTRATOS QUE SE PETRIFICAN EN SILENCIO Y CON LENTITUD.
SANGRE DENSA, COMPACTA, SOLIDIFICADA EN CASCADAS
QUE ABREN LAS HERIDAS DEL OLIVO.
ÁRBOL LONGEVO QUE SE HA IDO HACIENDO MEDIANTE CICATRICES

SILENCIOSAS Y HERIDAS QUE AHORA MARCAN EL DISCURRIR DE LA SAVIA ROJA.

EL OLIVO SANGRA TIEMPO.

ALTIVA Y ALTANERA, LA PALMERA DERROCHA RAPIDEZ.
SE HACE A SÍ MISMA SIN APENAS SOMBRA.
NADA MÁS RECIBE LAS ESTACIONES, YA LAS LANZA HACIA ARRIBA, SIN

REFLEXIÓN.
PERO TAMBIÉN TIENE SU MOMENTO DE SANGRAR. SANGRA UNA SANGRE

AHORA LEVE, FLUIDA, SIN MADURAR. NO HACE MADERA.

Y BROTA SIN HERIDAS, SIN CICATRICES. POR LOS POROS. MÁS QUE SANGRADO, SUDORACIÓN.
NO HA TENIDO TIEMPO
PARA LA REDENCIÓN.
ES ESA SU NATURALEZA.

SON ÉSTAS LAS DOS SANGRES, SAVIAS DE TIEMPO. EXTERIORIZACIÓN DE LO SENTIDO.
LOS ÁRBOLES SANGRAN PORQUE SIENTEN Y SIENTEN AL SANGRAR.

SANGRE PÉTREA, SENTIMIENTOS MACERADOS. LEVE SANGRE, SENTIR LIGERO.

MISTERIO SUBTERRÁNEO QUE BUSCA LUZ EN EL ASCENSO.